Echando la mirada atrás...

… me sale una sonrisa, porque gracias a todo lo que he vivido me he convertido en quien soy ahora. ¿Quieres saber quién soy? Déjame que te cuente brevemente mi historia.

Nacimiento

Para mí, pintar, escribir, bailar, actuar, cantar o tocar música, son tan necesarios como respirar, comer y dormir. Pienso, siento, veo el mundo y me expreso a través del arte desde que tengo uso de razón. 

De pequeña me aburrían tanto las clases del colegio que me dedicaba a hacer todo tipo de dibujos en el cuaderno. Los recreos los dedicaba a inventarme coreografías para bailar con mis amigas, o a cantar y tocar la guitarra en el coro del colegio. Al mediodía asistía a clases de solfeo, entonación y piano. Por las tardes, alternaba los entrenamientos para las competiciones de gimnasia rítmica con las clases de dibujo y pintura. Cuando llegaba a casa me ponía a cantar, a bailar y a escribir.

Hay una palabra con la que siempre me he sentido muy identificada: CREATIVIDAD. Es por ello que a pesar de querer estudiar bellas artes, terminar la carrera de piano, ser escritora o actriz, finalmente me licencié en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Complutense de Madrid, con un único objetivo en mente: ser creativa publicitaria.

Conseguí una beca Erasmus y pude estudiar durante 6 meses en la University of Bedforshire (London), donde tuve la oportunidad de conocer a estudiantes de muchos países diferentes (Francia, Polonia, Eslovaquia, Costa Rica, Hungría, Alemania, Estados Unidos, India, China…), lo cual me abrió muchísimo la mente y el corazón. 

Crecimiento

Mi último año de carrera lo terminé compaginando mis estudios con mis prácticas a tiempo parcial en Adding-Targis. Me siento realmente agradecida por haber comenzado en una agencia pequeña, ya que tuve la oportunidad de aprender todos los pasos del proceso creativo, desde la conceptualización hasta el arte final. Además, compartíamos oficina con los arte finalistas de TBWA Worldgroup, quienes me «adoptaron como joven Padawan» y me enseñaron TODO LO QUE NO TENÍA QUE HACER como creativa publicitaria. Gracias a ellos aprendí que hacer las cosas BIEN a la primera, me ahorraría muchas horas de trabajo en el futuro. 

Al año de trabajar allí, me contrataron como creativa junior en Global Healthcare, donde todo iba bien hasta que los planetas se alinearon de tal modo que entre despidos y dimisiones varias, en cuestión de pocas semanas, pasamos de ser 4 en el equipo a estar yo sola en el departamento creativo durante 4 meses. Esta experiencia me marcó profundamente, ya que aprendí a tomar decisiones para poder resolver problemas de forma rápida y creativa. 

Eso sí, tanta carga sobre mis hombros hizo que acabara «más quemada que la moto de un hippie». Avisé con un mes de antelación de mi dimisión y comencé a planear mi escapada para hacerme el Camino de Santiago yo sola. Mi madre estaba horrorizada con la idea de que me fuera yo sola por ahí y me da la risa al pensar que sus plegarias fueron bien escuchadas arriba, porque justo en ese momento mi mejor amiga pasó mi currículum en McCann Healthcare y me llamaron para una entrevista.

Nunca olvidaré esa entrevista y creo que Loris Marchet tampoco… creo que nunca he sido tan radicalmente honesta con nadie. Después de mostrarle mi porfolio y que él me contara las condiciones laborales, tuve que decirle que NO. Le expuse los motivos arriba mencionados y el «extra» de que ellos daban las vacaciones de verano en agosto y yo ya tenía dos cursos de danza reservados, uno en junio y otro en julio. Le dije que sabía que estaba perdiendo una gran oportunidad, que si en el futuro me necesitaban que contaran conmigo, pero que en ese momento no era posible. Creo que dejé tan descolocado a Loris que debió de pensar que era una creativa de la leche, porque la entrevista me la hizo un viernes y el lunes me llamó con una oferta «que no podía rechazar». Me dijo: «Estamos a marzo, entras ahora, estás hasta junio, te pegas el verano de tu vida, vas a los cursos de danza, te haces el Camino de Santiago y en septiembre si quieres te reincorporas con contrato indefinido y te subimos el sueldo». Después de un «¿me lo puedo pensar?» que acabó rematando a Loris, tomé la decisión de ir unos meses. Al fin y al cabo hasta junio no tenía planes y el dinero me venía bien, así que comencé como Directora de Arte allí, donde después de pegarme el verano de mi vida, acabé trabajando otros 4 años más. 

Colapso

En 2012 tuve que dejar McCann Healthcare porque llevaba más de un año con ataques de ansiedad diarios, fatiga crónica y estaba a punto de tomar antidepresivos. Me sentía completamente bloqueada en todos los aspectos de mi vida. Comencé entonces mi camino de desarrollo personal, formándome en todo tipo de terapias (a nivel físico, mental, emocional y espiritual) para aplicármelas a mí misma y recuperar la salud, la motivación y la alegría que me había caracterizado toda mi vida.

Después de un par de años de introspección, salí de la espiral de mierda y comencé a respirar aire fresco. Cuando logré sentir vitalidad física, claridad mental y estabilidad emocional, llegó el momento de recuperar mi creatividad. Así que en octubre de 2014 comencé un Máster para Artistas Totales en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Pasé un año formándome en dibujo, diseño gráfico, teatro, poesía, música, danza, pintura, narrativa, fotografía, escultura, grabado, collage… y LO DISFRUTÉ como una enana. 

Renacimiento

Pero tras varios años invirtiendo en mi salud física y mental, llegó el momento de sanear mi economía. Así que fue cuando tomé la decisión de volver a la publicidad, pero esta vez como freelance. Me fui a vivir al pueblo de mi marido para estar en contacto con la naturaleza y trabajando desde casa con mi gatita, pude disfrutar por primera vez en la vida de trabajar como creativa publicitaria.

Debe ser que el bienestar que siente uno por dentro se expande a todos los ámbitos de la vida, ya que comencé a tener tantos clientes y tantos trabajos que durante casi tres años por poco muero de éxito. Fue entonces cuando llegó el momento de aprender a delegar cuando es posible y es por ello que cuando lo necesito colaboro con otros freelances para poder cumplir con las necesidades de mis clientes manteniendo la calidad que merecen en los plazos que necesitan.

Actualmente me siento increíblemente agradecida por el trabajo tan maravilloso que tengo. Me siento realmente valorada por mis clientes, puedo vivir en plena naturaleza (lo cual me ayuda a mantener mi paz mental) y tengo tiempo para seguir creando (como buena artista de nacimiento que soy). He publicado «La Fresita Que No Quería Ser Cupcake«, estoy volcada en la finalización de mi segundo cuento y espero escribir e ilustrar muchos más cuentos que ayuden a otros a conocerse y de este modo hacer sus sueños realidad.